Tras el casi desastre con Bishamon, Yato se retira con Yukiné. Hiyori encuentra a Yato en mal estado, pues su maldad alcanza un nivel crítico. Yukiné continúa torturando a su amo con su mal comportamiento, empeorando la maldad e incluso amenazando la vida del dios. Hiyori intenta desesperadamente encontrar a alguien que ayude a Yato. ¿Podrá alguno de los pocos amigos de Yato salvarlo? ¿Acaso el dios errante tiene amigos?