Para conquistar el mundo, uno debe conquistarse primero a sí mismo: las emociones, las acciones y los pensamientos. Eisenhower dijo que la libertad es la práctica de la autodisciplina.
En este nuevo libro, Ryan Holiday defiende la templanza como la virtud más importante. A lo largo de la historia ha recibido distintos nombres —autocontrol, disciplina…— pero todos hacen referencia a lo mismo: a gobernar en lugar de ser gobernado; a establecer tus propios límites; a marcar tus propios hábitos.
En una época de excesos y desorden, la autodisciplina es ahora más necesaria que nunca. ¿Te atreves a cavar hondo para encontrarla? Y, más importante, ¿la usarás? Solo con autodisciplina podrás dirigir tu vida rumbo a la verdadera realización.
L500.00